5 claves para cumplir tus objetivos y establecer buenos hábitos

En este artículo te traigo 5 claves que te ayudarán a conseguir tus objetivos y a mantener tus hábitos a lo largo del tiempo.
Escrito por: Toni Pueyo
Tiempo de lectura:
6 minutos

Han terminado las vacaciones de verano y llega el momento de volver a la rutina del día a día. Y con ello seguramente habrás pensado en retomar tus buenos hábitos o en iniciar nuevos.

Después de las vacaciones de verano es un buen momento para recuperar los buenos hábitos o iniciar nuevos que te ayuden a conseguir tus objetivos, ya que vienes con las pilas cargadas y con mayor motivación. Con lo que aprovechar este momento de energía es fantástico para establecer las bases que te servirán para cumplir tus objetivos durante este nuevo año laboral.

Hoy te traigo 5 claves que te ayudarán a cumplir tus objetivos y establecer tus nuevos hábitos.

Clave número 1: establece tus objetivos

Primero de todo, deberás dedicar un ratito a establecer cuáles son tus objetivos para este año. No hace falta que tengas decenas de objetivos, céntrate en unos pocos para así poder mantener la motivación en cumplirlos. Si te pasas te será más difícil lograrlo todo y te desmotivarás. Poco a poco. 3 objetivos podría ser un buen número.

Objetivos Fit and friends

Un ejemplo podría ser: perder 8 kg, caminar una media de 7.000 pasos diarios, aumentar mi facturación en un 20 %. Algo a conseguir en los próximos 12 meses. Es un ejemplo, ahora es el momento de escoger los tuyos.

Puedes escoger un objetivo laboral, de salud, de proyecto personal, familiar, relaciones personales, etc. Lo que más anheles mejorar.

Clave número 2: asegúrate que lo que te propones es realista

Es importante que lo que decidas conseguir sea realista. Si te marcas objetivos demasiado complejos o difíciles de conseguir, rápidamente perderás la motivación al verlos inalcanzables. No te estoy diciendo que no sueñes en grande, ni mucho menos, pero trata de no marcarte unas expectativas inalcanzables, porque eso hará que a la mitad del camino, cuando veas que no llegarás nunca donde te habías planteado, pierdas las ganas de seguir y lo dejes de lado.

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¡Sueña en grande pero forma realista! Por ejemplo, si llevas 10 años sin hacer ejercicio, trabajas 8 h al día y tienes hijos, quizás no sería buena idea que tu objetivo sea hacer 3 horas 7 días a la semana. Quizás marcarte 30’ 3 o 4 días a la semana es algo más realista, y que siempre estás a tiempo de aumentar si es necesario.

Lograr, por ejemplo, 3 meses seguidos ese mínimo de 30’ 3 o 4 días te dará la motivación para luego hacer 60’ 4 días, y quizás con eso tienes suficiente y no necesitas hacer más, pero no habrás perdido la motivación por el camino.

De todas maneras, el objetivo que te pongas ha de ser retador. Si es extremadamente sencillo, puede hacerte perder la motivación también.

En conclusión, objetivos realistas pero retadores.

Clave número 3: desglósalo a lo largo del tiempo

Una vez hayas establecido tus objetivos, llega el momento de ver cómo vas a lograrlos.

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Si tomamos el ejemplo de “perder 8 kg” y lo dividimos en 12 meses nos sale que tenemos que perder aproximadamente 650 g por mes.

¿Y qué podemos hacer para perder 650 g por mes?

Si tienes los conocimientos adecuados, te establecerás un programa de nutrición y entrenamiento para lograrlo, o si no los tienes, contratarás a un profesional que pueda ayudarte.

Imaginemos que ya tienes el plan, 3 entrenamientos de fuerza a la semana, caminar 10.000 pasos diarios y un plan dietético.

Ahora es momento de decidir qué días o harás durante cuánto tiempo, etc. Saber qué harás si no puedes cumplirlo una semana, como lo compensarás, etc.

Un ejemplo podría ser: si una semana solo puedes caminar 8.000 pasos de media y el pacto eran 10mil, las dos semanas siguientes caminarás 11.000 pasos de media para compensarlo. Y así tienes flexibilidad sin alejarte del plan que te has propuesto y así poder conseguir tu objetivo.

Clave número 4: evalúa y toma decisiones

Una vez tienes el plan te has de asegurar que lo cumples. Herramientas como un tracker de hábitos o un planificador  pueden ayudarte en esta tarea. Llevar el control de los días que entrenas por semana, los pasos que das, etc. a la vez que tomas mediciones corporales, te ayudarán a ir evaluando semana a semana si estás cumpliendo con lo que te habías propuesto o si es necesario cambiar algo del plan.

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Además, estas herramientas te darán una visión global de que estás haciendo y que es lo que te está costando más, para de esta manera hacer adaptaciones durante el proceso y cambiar lo que esté fallando para así tener más posibilidades de alcanzar el éxito.

Si lo que haces no te está funcionando; pero no lo evalúas de ninguna manera durante el camino, no lo sabrás hasta que termine el periodo que te habías propuesto, e igual te desmotivas al ver que los resultados no son los que esperabas.

Clave número 5: sé flexible

No tengas miedo por tener que cambiar el plan a la mitad del camino. La vida es flexible y tú tienes que aprender a serlo. Quizás tu horario de vida ha cambiado, tus motivaciones, incluso tus objetivos.

Sentarte a evaluar te ayudará a coger un nuevo enfoque de lo que estás haciendo en tu día a día. Si no es necesario hacer cambios puedes seguir con lo que te habías propuesto con la información de si vas bien o no. Sea cual sea la conclusión que saques tendrás una visión objetiva de como estás avanzando.

Objetivos flexibles

No temas retrasar la consecución de tu objetivo, si por ejemplo por un cambio de trabajo tienes menos tiempo para hacer ejercicio durante un periodo de 3 meses y eso va a retrasar tu plan, un poco no pasa nada. Simplemente adapta los horarios, alarga un poquito el final del plan y sigue con ello sin desmotivarte.

Si durante 3 meses has de entrenar 2 días en vez de 3 no pasa nada, lo importante es que encuentres esos huecos para hacer el mínimo para mantener lo que te llevará a alcanzar el éxito. Si en vez de perder 650 g mensuales esos tres meses, pierdes 400 g, no pasa nada, tardarás un mes más en alcanzar tu objetivo, si coges perspectiva, no es tanto. No dejes que los imprevistos corten tu motivación.

Conclusión

Si quieres hacer cambios en tu vida, vas a tener que tomar acción, y estos periodos en los que tu motivación está elevada, como son el inicio post vacaciones de verano o navidad son buena época para empezar.

Lo ideal es empezar lo antes posible, sea el momento que sea del año. Pero si tienes un pico de motivación, aprovéchalo. Al inicio, la motivación será la encargada de que cumplas lo que te has propuesto, después los niveles de motivación descenderán, y has de ser consciente de ello. No puedes tirar de motivación toda la vida. Lo que luego te mantendrá en el camino hacia el éxito es que hayas sido constante con estos hábitos nuevos y hayan pasado a formar parte de ti.

Si quieres cambios en tu vida empieza ya, aunque sea con pocas cosas, un hábito pequeño repetido a lo largo del tiempo con constancia puede suponer un cambio enorme en el largo plazo 🙂

¿Y tú, qué hábitos te has propuesto adquirir?, o ¿qué objetivos tienes para este año?

Déjamelo en comentarios y te leo 🙂

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 canva.com

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