¿Cuántos huevos puedo comer al día?

En este artículo te voy a hablar sobre los huevos y el colesterol, y te mostraré si realmente son malos para la salud como nos dicen. Ya te adelanto, que si te gustan no tienes por qué dejarlos 😉
Escrito por: Toni Pueyo
Tiempo de lectura:
13 minutos

Entramos en uno de los temas más controvertidos de la nutrición ¿Cuántos huevos puedo comer al día? 

Seguramente habrás oído en multitud de ocasiones que no es recomendable comer más de dos a la semana, ya que puede aumentar el colesterol. 

Pero la pregunta es ¿es esto cierto? Y además, y no menos importante, el colesterol, ¿es malo? 

Hoy vengo a arrojar un poco de luz al tema, mostrándoos por qué los huevos no son malos, sino todo lo contrario, y que además puedes comer todos los que quieras. Sí, has oído bien, todos los que quieras 😉 

Y por si fuera poco, vamos a ver que el colesterol no es tan malo como nos han contado… Vamos, que hoy me meto en un lío, pero bueno, hay que echarle huevos a la vida no 🙂 

Huevos Fit and Friends

Recomendación de 2 huevos a la semana

¿De dónde viene esta recomendación? 

Estas recomendaciones vienen de la teoría de que el huevo, al ser un alimento rico en colesterol, podría aumentar nuestro colesterol en sangre y por ende causar daños cardiovasculares y muerte prematura. 

Vaya… ¡Qué decepción! 

Espera, no tan rápido. La teoría de que un alimento rico en colesterol va a taponar nuestras arterias es FALSA, sí, como lo oyes, FALSA. 

Tenemos que remontarnos al año 1958, cuando un fisiólogo estadounidense (rama de la biología que estudia los seres vivos), llamado Ancel Keys, decidió hacer un estudio para observar la relación con los hábitos alimentarios y la enfermedad cardiovascular. Un estudio llamado “Estudio de los 7 países” (aunque en realidad se observaron 22, ahora hablaremos de ello). 

En este estudio se observaban los parámetros basales (estilo de vida y riesgo cardiovascular) de los participantes y se revaluaban al cabo de 5-10 años. 

Eeeh ¡frena! ¿Pero no eran 22 los observados decías? 

Los 7 paises evaluados fueron USA, Holanda, Finlandia, Italia, Yugoslavia, Grecia y Japón. 

Si…Ahora voy, no seas impaciente 😉 Primero vamos a ver qué nos cuenta Ancel Keys en su estudio. 

Conclusiones del “estudio de los 7 países” 

Ancel Keys mostró unas gráficas en su estudio de estos 7 países, que cuanta mayor grasa saturada se consumía, mayor era el riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Y como el consumo de grasa saturada puede elevar el colesterol en sangre (TRANQUILIDAD, la grasa saturada tampoco es mala), se dijo que unos niveles altos de colesterol en sangre podían aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Unas conclusiones correlativas, por cierto, no causales. Ya que esas personas hacían muchas otras cosas, no solo comer grasa saturada o no comerla. La enfermedad cardiovascular es multicausal, no viene de una sola causa. 

Algunas causas de enfermedad cardiovascular pueden ser: 

  • Sedentarismo
  • Mala alimentación 
  • Tabaquismo 
  • Alcoholismo
  • Obesidad
  • Etc. 

No, no he puesto la grasa saturada en la lista, porque no es una causa de enfermedad cardiovascular. De hecho, la grasa saturada es necesaria para tu salud. Pero bueno, no nos desviemos del tema, volvamos al “estudio de los 7 países”. 

Estudio de los 22 países 

Como comentaba antes, el estudio en realidad se hizo en 22 países, pero el señor Keys, una vez terminado el estudio, decidió obviar los 15 países de los 22, que se salían de su teoría. 

Él quería demostrar que había una relación directa entre grasa saturada, colesterol y enfermedad cardiovascular. Y para ello alteró los resultados del estudio, escogiendo solo los países que coincidan con su teoría. Además, logró que se oficializarán sus pautas de reducir la ingesta de grasas y aumentar la de carbohidratos. 

¿Y por qué alteró los resultados de su estudio? Porque su laboratorio estaba financiado por la industria azucarera. Por lo que buscaron lo que querían encontrar y adulteraron los resultados para poner de forma oficial unas pautas que favoreciera al lobby azucarero. 

Sí, así es, bienvenidos al capitalismo. Tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas. Y lamentablemente estamos en un mundo en el que muchas personas solo buscan lucrarse económicamente pisando lo que haga falta y a quién haga falta. Y si para ello hay que acabar con la salud de las personas, se hace.

Por eso siempre hay que coger con pinzas toda “recomendación oficial” y hacer tu propia búsqueda e investigación antes de creerte cualquier información sobre alimentación u otras cosas que oigas por la televisión, radio o prensa. Porque lo más probable es que esté financiado por alguien al cual le interese mostrar un resultado en concreto. Y más cuando hablamos de lobbys tan potentes. Rara vez se hacen estudios sin ánimo de lucro. 

Sí, sé que eras más feliz pensando que los científicos estaban en sus laboratorios estudiando cosas para ayudarte a estar más sano por amor al arte, pero no, no es así. Alguno habrá, pero a ver quién le financia el estudio para demostrar que el trigo es veneno, o que el tofu te está inflamando a nivel intestinal. Con la de dinero que mueven estas industrias no te preocupes, que se van a encargar de todo lo contrario. 

De hecho, últimamente ha salido en bastantes medios de prensa y televisión “los peligros de comer sin gluten si no eres celíaco”… mira, me rio por no llorar. Aquí te dejo un poco de verdad sobre el gluten por cierto 😉 

Obviamente, no vengo a decirte que todo lo que oigas en los medios sea falso, ni mucho menos, pero sí te invito siempre a contrastar la información, y a no quedarte con “hay un estudio que dice…”, haz el favor de leerte el estudio y comprobar que esté bien hecho antes de usarlo para escudarte en seguir bebiéndote una cerveza diaria. Sí, lo siento, la cerveza tampoco es sana. Pero bueno, vamos a retomar el tema de los huevos y esas cosas antes de que te deprimas 🙂 

Recomendaciones oficiales 

Como decía antes, nuestro querido Ancel, que en paz descanse, logró influir en médicos y científicos para que estas recomendaciones se volvieran oficiales. 

Se empezó a recomendar reducir el consumo de grasas, sobre todo las saturadas, y aumentar el de carbohidratos. Esto, mezclado con una población sedentaria, es una bomba de relojería. Y más si encima nos, encontramos con un montón de “productos light”, que piensas que son saludables, cargaditos de azúcar o sirope. Y tú comiéndotelos a pares pensando que te estás cuidando. Hay angelito mío…

Total, que llevamos desde los años 70 con unas recomendaciones basadas en un estudio adulterado. Una maravilla. ¿Lo peor de todo? Que tenemos el síndrome de Estocolmo, nos hemos enamorado de nuestro secuestrador. Pero es hora de abrir la puerta y entrar en una nueva realidad. Por mucho que nuestros programas mentales, influidos por la educación que hemos tenido, nos hagan ver al huevo como algo malo y al pan como algo bueno, es hora de darle la vuelta a la tortilla (y nunca mejor dicho) y empezar a abrazar los alimentos que de verdad son saludables y abandonar los que no. 

Esto te va a llevar a gozar de unos niveles de energía y salud que jamás hayas experimentado. Y te digo una cosa, antes de pensar que soy un exagerado, pruébalo unos meses y luego me cuentas 😉 

¿Vale y qué pasa con los huevos? 

Sí, perdona, que me voy por las ramas, volvamos a nuestros queridos y amados huevos. ¿Cómo los quieres? ¿fritos? ¿poché?, o ¿una rica tortilla de queso? Si no fuera porque me acabo de comer 7 me estaría entrando hambre. 

¿Qué pasó con estas recomendaciones y los huevos? 

Ancel Keys nos dijo que las grasas y el colesterol eran malos. ¿Y los huevos que tienen? ¡BINGO! Grasa y colesterol 🙂 

Por lo que desde entonces, aunque cada vez más tienen mayor aceptación, se recomienda no consumir más de dos a la semana. Y en personas con el colesterol alto, incluso su eliminación. Una completa injusticia hacia uno de los alimentos más nutritivos que existen en el planeta tierra. 

Analicemos el huevo

El huevo está compuesto principalmente por proteínas de altísima calidad y grasas, con unas proporciones aproximadas del 35 % saturadas y 65 % insaturadas. 

Y además es una gran fuente de minerales y vitaminas. Destaca el aporte de zinc, vitamina B12 y colina, entre muchas otras. 

Y también es una gran fuente de colesterol 🙂 

Si lo miramos desde el punto de vista de las recomendaciones oficiales, tenemos un alimento que nos aporta muchas vitaminas y minerales, pero que a su contra tiene una alta cantidad de grasas saturadas y colesterol. 

Pero como hemos visto que las recomendaciones están basadas en un estudio adulterado, tenemos que preguntarnos ¿es de verdad tan malo el huevo?, y la respuesta es NO.  

Clases de huevos Fit and Friends

Entendiendo la estafa del colesterol 

Sí, he dicho estafa. Hoy me estoy ganando una de enemigos… 

Vamos a hablar sobre el colesterol, para que entiendas por qué no es malo y por qué puedes comer todos los huevos que quieras, en el contexto de una alimentación saludable, sin preocuparte. Eso sí, cómpralos ecológicos. Aunque eso nos daría para otro artículo. 

Si quieres que hable un poco más sobre la calidad de los alimentos, y porque es importante priorizar la alimentación ecológica déjame un comentario abajo y en los próximos artículos hablaré de ello. 

¿Qué es el colesterol? 

El colesterol es una molécula parecida a un ácido graso que forma parte de todas las células de tu cuerpo. El colesterol forma parte de las membranas celulares y además, es necesario para la formación de hormonas y sintentización de algunas vitaminas. 

Aproximadamente el 80 % del colesterol lo producimos de manera endógena (tu cuerpo lo fabrica) y el resto lo extraemos de la alimentación (huevos, carne, queso…). Cuanto más colesterol comas, menos producirás. El cuerpo se autorregula. 

Hasta aquí todo bien. Pero ¿por qué dicen que el colesterol es malo? De hecho, ya hay un error de concepto en esta afirmación. Ya que el colesterol no es lo que da problemas en si. 

Hay una cosa que son las lipoproteínas de baja densidad y alta densidad. Qué son las que transportan el colesterol. Las famosas LDL y HDL. Estas lipoproteínas son las encargadas de transportar el colesterol (entre otras cosas) a las zonas del organismo donde sea necesario. 

Y como habrás escuchado muchas veces, el mal llamado “colesterol LDL”, es el culpable de muchos de los problemas cardiovasculares, por el peligro de acumulación en las paredes arteriales formando placas de ateroma. 

Pero, ¿esto es así? Sí y no. 

Depende 

¿De qué depende? 

De según como se mire todo depende

Acéptalo, estabas leyendo cantando la canción eh. 

Ahora te explicaré de que depende. 

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Lipoproteínas LDL

Las lipoproteínas LDL no son malas en sí mismas. Solo son transportadores. ¿Ahora bien, cuándo dan problemas? Cuando hay una gran cantidad con un tamaño muy reducido. Estas lipoproteínas LDL de tamaño demasiado pequeño tienden a colisionar con las paredes arteriales causando las temidas placas de ateroma. 

¿Y qué causa que sean de tamaño más pequeño? Ahora viene lo bueno. Principalmente, entre otras muchas cosas, unos niveles altos de triglicéridos. ¿Y adivina qué sube los triglicéridos? Nuestro dulce y querido azúcar, nuestras amadas harinas y nuestro apreciado alcohol. ¿Y las grasas? 

No, las grasas saludables no. 

¡Eh espera! ¿Hay grasas no saludables? Sí, y desgraciadamente muchas están presentes hoy en día. Estamos hablando de las grasas hidrogenadas trans de la bollería, las grasas de los aceites de semillas refinados como el girasol, colza, también de los aceites de maíz, orujo, algodón o soja, etc. 

Vamos lo que se suele usar para cocinar en restauración o en platos precocinados de venta en supermercados. Y créeme, subir los triglicéridos no es lo único malo que hacen. ¡Ojalá! Son una máquina proinflamatoria y oxidativa brutal, de la cual te quieres mantener bien lejos, si quieres gozar de una buena salud a medida que pasen los años. 

Pero bueno, volvamos al punto anterior: LDL y triglicéridos. Las LDL además de transportar colesterol, también transportan triglicéridos. Y unos niveles muy elevados de triglicéridos aumentan mucho la demanda de producción de LDL y sumado a la mala alimentación (que ha provocado estos triglicéridos altos), la cual tiende a provocar un tamaño más reducido de las LDL, tenemos el combo perfecto para sufrir una enfermedad cardiovascular. 

Súmale sedentarismo y/o tabaquismo, o unos niveles de azúcar en sangre elevados y encima tendremos unas LDL oxidadas o glicosadas, con aún más posibilidades de estamparse contra las paredes arteriales y causar los problemas cardiovasculares de los que tanto nos preocupamos. 

Conclusión: el problema no está en el consumo de grasas, de hecho se asocia un consumo elevado de grasas saludables con una mejor salud cardiovascular. Lo que es ir a contracorriente de lo que dicen los organismos oficiales. Por lo que te será difícil aventurarte a cambiar el paradigma y hacer caso contrario a lo que has oído toda la vida. 

Pero, como decía el escritor Mark Twain, «Cuando te encuentres con que estás en el lado de la mayoría, es el momento de hacer una pausa y reflexionar.”

Entonces, ¿por qué es una estafa el tema del colesterol?

Porque las recomendaciones oficiales al respecto de los hábitos para tener un colesterol saludable están basados en un estudio falso y en unas falsas creencias. Tener el colesterol elevado no es per se un motivo de riesgo cardiovascular. Tiene muchos matices. Una persona que come saludable, hace ejercicio físico, no tiene hábitos tóxicos, tiene buena gestión emocional y contacto frecuente con la naturaleza, si tiene el colesterol elevado no es un problema ni le conlleva ningún riesgo cardiovascular asociado, ya que estas lipoproteinas LDL que tiene esta persona son del tamaño adecuado y hacen su función correctamente.   

En cambio, una persona que esté dentro de los “parámetros saludables” de colesterol, pero que tenga sobrepeso, sea sedentaria, coma mal y/o fume, va a tener un riesgo cardiovascular infinitamente mayor a la anterior por “bien” qué le salgan los análisis. Ya que en su caso, además de otros problemas asociados a estos malos hábitos, esas lipoproteínas que tiene (aún dentro de los rangos) pueden estamparse contra las paredes e ir causando daño poco a poco. 

¿Qué pasa?, que una persona igual que este caso, pero que encima tenga el colesterol muy elevado, pues aún va a tener un riesgo mayor que si no lo tiene elevado, pero porque su colesterol es de mala calidad a diferencia del primer caso. ¿Y esto se soluciona con pastillas para bajarlo? NO SEÑOR. Las pastillas solo parchean un problema de fondo que son los hábitos de vida, y por mucho que bajemos el colesterol, siento decirte que el riesgo cardiovascular seguirá elevado por los demás factores de riesgo (obesidad, mala alimentación, alcohol, tabaco, sedentarismo, etc.). 

El problema aquí está, en que tener a cientos de miles de personas tomando medicación a diario, desde los 35-40 años hasta el fin de sus días, para mantener al “diabólico y mortífero” colesterol a raya mientras siguen envenenándose con estos malos hábitos, es SUPER rentable para la industria farmacéutica. Y el lobby farmacéutico es muy potente, con lo que va a luchar, financiar y adulterar lo que haga falta para que sigamos en esta rueda. 

Así que te invito a despertar, a cambiar el paradigma, a romper con las cadenas que te atan a lo oficial, convencional y teóricamente mejor para ti, para salir ahí fuera y labrar una calidad de vida y tener unos niveles de energía como los que nunca hayas podido experimentar antes.

Conclusión 

Como has podido ver, los huevos no son malos, son un superalimento de hecho. Pero sí que debes tener en cuenta una cosa, es importante que sean de calidad, ya que los alimentos de mala calidad no te van a aportar salud. Busca huevos de origen ecológico, que te brinden nutrientes esenciales y que respeten al animal y al medio ambiente. Por el hecho de que tenemos la gran suerte de existir, agradezcamos al planeta esta oportunidad, respetando al máximo en lo que podamos aquello que nos alimenta y nos ayuda a seguir vivos. 

Así que, ya sabes, come huevos sin miedo 🙂 

Imagen |

 canva.com

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