Día trampa o “Cheat day”

En este artículo vamos a ver qué es el famoso "día trampa o comida trampa" y vamos a ver si es buena idea o no realizarlo.
Escrito por: Toni Pueyo
Tiempo de lectura:
10 minutos

Si alguna vez has hecho una “dieta restrictiva”, o te has movido por el mundillo del Fitness, seguro que habrás oído hablar alguna vez, o tu mismo o misma lo habrás practicado, de la comida trampa o del día trampa. 

¿Qué es el día trampa o el “cheat day”? 

El día trampa es lo que se conoce como un día en el que puedes comer lo que quieras saltándote la dieta preestablecida. Pudiendo comer todo tipo de alimentos y en las cantidades que quieras. 

En muchos casos se habla de comida trampa, haciendo solo una o dos comidas trampa a la semana, aunque también es muy común el día trampa entero. 

Día trampa Fit and Friends

¿Qué sentido tiene esto?

Pues los practicantes de esta “disciplina” abogan por qué esta práctica tiene beneficios como por ejemplo: 

  • Mayor adherencia a la dieta al tu saber que un día a la semana puedes comer lo que quieras. 
  • Mayores niveles de energía post “día trampa” al recargar tus depósitos de glucógeno (eso suponiendo que los tengas vacíos y/o que necesites cargarlos). 
  • Aceleración del metabolismo al dar un estímulo calórico y nutricional diferente al habitual. 

¿Pero esto es así? 

Rotundamente NO. 

La práctica del «día trampa» tiene los siguientes problemas: 

  • No solo no crea una mayor adherencia a la “dieta”, sino que aumenta la ansiedad y el fracaso a medio plazo. Ahora hablaremos sobre esto.
  • No aumentan tus niveles de energía por comer mal. El problema es que si estás 6 días comiendo panga y césped, obviamente irás muerto en vida. Y a la que entran un poco de calorías, aunque estas provengan de comida basura, resurgirás cual ave fénix con ganas de nuevo de seguir vivo. 
  • No se acelera el metabolismo por comer mucho y mal un día, probablemente te lo cargues a largo plazo. El problema está en que si casi no comes muchos otros, tu organismo no va a funcionar de forma óptima, con lo que todos los procesos corporales, incluido el de quemar grasa y mantener la musculatura, no van a funcionar a pleno rendimiento. 

Vamos a hablar un poco más sobre los problemas de este planteamiento. 

Día trampa panga y césped

“Hacer dieta”

¿Qué significa hacer dieta? 

Teóricamente, consistiría en modificar tus hábitos nutricionales a unos supuestamente mejores y más óptimos para conseguir tus objetivos, sean estéticos, de rendimiento o de salud. 

¿Cuál es el problema de esto? 

Que le ponemos un final. Haré dieta para llegar a verano marcadito. Haré dieta para perder 10 kg. Haré dieta para la carrera de noviembre. Haré dieta para… 

Y luego llega un día en el que se acaba la dieta y vuelves a tus hábitos anteriores y recuperas el problema que habías solucionado. 

Otro problema que tenemos con “hacer dieta” es que queremos conseguir todo rápido, para ayer. No tenemos paciencia. Con lo que vamos a hacer dietas muy restrictivas a nivel calórico si queremos perder peso, o excesivas a nivel calórico si queremos ganar musculatura. Tirándonos piedras sobre nuestro propio tejado, ya que estos planteamientos tan radicales fallan en el 100% de las ocasiones. 

¿Por qué fallan?

Muy sencillo, porque tu cuerpo no va a responder como tú piensas que hará. Es imposible que si quieres perder 20 kg, lo hagas en 2 meses, manteniendo la masa muscular y con la piel tersa. 

Hay que tener paciencia. 

Lo mismo al revés, si quieres ganar 20 kg en 2 meses, ¿qué crees que pasará? Músculo poco ganarás, ya te lo digo yo. Y además vas a perderlo para luego poder sacar esos 19,5 kg de grasa nuevos que has acumulado. 

¿Cuál es la solución? 

Dejar de hablar de dietas, con un final. Hablar de estilo de vida, estilo de alimentación. Priorizar la salud. Hay casos en los que se modifica “la dieta” para optimizar los resultados. Mayor perdida de grasa, mayor ganancia de masa muscular limpia, mejor rendimiento cognitivo, mejorar problemas de salud, etc. 

Pero todo ello, llevando un estilo de vida general saludable y teniendo en cuenta, que aunque se puedan modificar cosas, como la cantidad de grasa o hidrato que ingieres, si comes más carne o pescado, si comes semillas de calabaza o de cáñamo, siempre deberás mantener unos hábitos saludables. No se hace una dieta con un final, que al terminar puedes comer “de todo”. 

No hay que comer de todo. Esto es una invención de los lobbies de la industria alimentaria para que sigas consumiendo sus porquerías, que no te traen más que problemas de salud de todo tipo. 

He oído más de una vez que para estar equilibrado mentalmente hay que comer guarradas de tanto en cuanto, que privarse de estas cosas puede producir trastornos de la conducta alimentaria. ¡¡Por favor!! Es un sin sentido. 

A caso antes de existir los ultraprocesados, ¿había mayor cantidad de casos de TCA? La respuesta es NO. 

No tienes por qué consumirlos, es una elección personal, pero no te dejes engañar. Ni los necesitas para estar equilibrado, ni los necesitas para disfrutar de la vida. La pregunta que deberías hacerte es porque no eres capaz de “disfrutar de la vida” sin intoxicarte y maltratarte. Creo que la película que nos han contado que disfrutar de la vida significa: comer rico, beber alcohol y viajar (yo no digo que viajar sea malo, pero si está sobrevalorado en muchos casos, en respecto a otros cambios más importantes a hacer para la salud mental de una persona), está alejada de lo que realmente necesita un humano para ser feliz. 

Fuera ultraprocesados Fit and Friends

Ansiedad con la comida 

Como comentaba antes, los practicantes de la religión del «cheat day» dicen que tener este día trampa nos ayudará a reducir la ansiedad por la comida. 

¿Esto es así? 

Como ya he comentado antes, no. Dime tú si tendría sentido para alguien que quiere dejar de fumar, un día a la semana barra libre de tabaco, de todos los tipos y clases y cantidad ilimitada. ¿Qué crees que pasará? ¿Va a dejar de fumar? Ni de broma, y lo más probable es que un día se canse de esta práctica y vuelva a fumar entre semana y más de lo que hacía previamente. 

Con la comida pasa lo mismo. Si tú quieres dejar de comer comida basura y así mejorar tu peso, salud, etc. y la sigues consumiendo en formato barra libre un día a la semana, en tu «día trampa» pasarán las siguientes cosas: 

  • La primera es que vas a ser infeliz los otros 6 días de la semana, ya que la comida te sabrá peor. Al final la comida basura está llena de aditivos para hacerla más adictiva y sabrosa. 
  • La segunda es que encima igual no consigues tu objetivo. Porque igual creas un déficit calórico de 500 kcal al día de lunes a sábado y el domingo te pegas un superávit de 3000 kcal (que es relativamente sencillo) y has quedado en empate, ya no digo si te pasas. 
  • Vas a tener una dieta horrorosamente pobre entre semana. Fijándonos en el punto anterior, vas a tener que crear un déficit calórico brutal entre semana para compensar los excesos del fin de semana. Con lo que acabarás comiendo lechuga con pollo hervido, y como comentaba anteriormente, irás arrastrándote por la vida, sin motivación alguna. 
  • Este círculo vicioso puede acabar provocándote de verdad un TCA. Viviendo constantemente compensando comidas, contando calorías y volviéndote loco o loca para que llegue el momento de “disfrutar” con tus crepes de Nutella, para después al día siguiente ir 2 h a hacer cardio para compensarlo. No tiene sentido. 

En todos estos años de profesión no he conocido a nadie que practique la técnica del «día trampa» y que realmente lleve una alimentación equilibrada y que viva desde un punto consciente esta manera de hacer. Sin sentir ansiedad por qué llegue el momento del “cheat day”, y estando tranquilo o tranquila si una semana no lo hace. Eso no sucede. Esta práctica es problemática y carece de sentido si quieres cuidar tu salud. 

A todo esto añádele el siguiente cálculo. 

1 día a la semana son 52 veces al año. Más súmale, Navidad, San Juan, tu cumpleaños, el de tu pareja, padres, amigos, compañeros de trabajo, Halloween, las vacaciones de verano, año nuevo, etc. 

Qué no nos engañemos, si eres incapaz de no hacer un día trampa a la semana, o si ya estás acostumbrado a hacerlo y tu cerebro reacciona queriendo más de estos alimentos superestimulantes. ¿Serías capaz de estar en un cumpleaños y no caer en los cientos de tentaciones que tendrás? Sabes que no. 

Un fumador, que quiere dejar de fumar y decide hacer el cheat day semanal, los días que no toca cheat day, si va clubs sociales de fumadores, ¿qué pasará?, ¿sabes la respuesta no? Pues eso. 

Ponle unos 70 días al año mínimo que te vas a saltar lo que sería “la dieta” o la alimetación saludable. Pongamos que además esos días consumes el doble de calorías de un “día normal”, si no más. 

Tendríamos que casi un 40% de las calorías que ingieres durante el año provienen de fuentes de comida no saludables. ¿Entiendes ahora el problema que conlleva este tipo de prácticas? 

Que por mucho que intentes autoconvencerte no lo haces de forma puntual. ¿Cómo vas a gozar de buena salud si el 40% de lo que ingieres es basura? Y el 60% restante, ¡¡depende de donde lo compres también!! 

¿Cómo se puede estar sano así? Es imposible. 

Hamburguesa fit and friends

¿Cuál es la solución? 

Olvídate de días trampa o comidas trampa. Busca un estilo de alimentación que sea sostenible a largo plazo y que te nutra correctamente, anejándote lo máximo posible de los productos alimentarios que te hacen enfermar. 

Descubrirás que como más tiempo lleves sin consumirlos, mejor te vas a encontrar, vas a tener mejores niveles de energía, mayor capacidad de concentración, menos problemas de salud, te será más fácil estar en un peso saludable, etc. 

Romper el paradigma de la alimentación actual requiere fuerza de voluntad en un inicio y siempre ser “el rarito” en sociedad, ya que la mayoría no se preocupa demasiado por su salud. 

Pero, de verdad hacer lo que la mayoría hace en una sociedad en la que tenemos epidemias de obesidad, enfermedades coronarias, enfermedades crónicas, cánceres, enfermedades mentales, etc., ¿es un síntoma de buena salud?, ¿o es lo que deberías hacer? Creo que intuyes la respuesta.  

Como más empecemos a hacer las cosas diferentes y a negarnos a seguir estos patrones sociales que nos llevan a la enfermedad, al malestar, a la ansiedad o a la depresión, más sencillo será llevarlo a cabo, ya que la lucha será menor. 

Si hay algo dentro de ti que te dice que debes cambiar, que sabes que es lo mejor para ti, y lo que está evitando que lo hagas es el entorno, sé fuerte, plántate, atrévete a ser diferente y a no temer la opinión de los demás. Y piensa que siempre habrá alguien cerca, que también quiere y no se atreve, y si tú lo haces, inspirarás a otras personas y cada vez te sentirás más apoyado o apoyada y nada podrá evitar que goces de una salud de hierro y un bienestar que nunca jamás hayas imaginado. E camino no será fácil en un inicio, pero la recompensa será, con creces, superior. 

Pide ayuda

Si lo necesitas, pide ayuda. Somos muchos dispuestos a ayudarte a cambiar tus hábitos. 

Yo mismo he pasado por ello, y sé lo difícil que es, pero precisamente por eso, apoyarte en personas que han estado en los dos lados, y puedan entenderte y motivarte, puede catapultar hacia arriba tus probabilidades de éxito. 

Es hora de empezar el cambio y sé que eres capaz 🙂 

Imagen |

 canva.com

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