Dieta carnívora y enfermedades autoinmunes

En este artículo te expongo porque la dieta carnívora, a contra de lo que puedas pensar, está llena de beneficios para tu salud y puede ayudarte en la evolución positiva de tu enfermedad autoinmune.
Escrito por: Toni Pueyo
Tiempo de lectura:
22 minutos

Hoy vengo a hablar de un tema controvertido, y es el potencial que tiene una dieta carnívora a la hora de sanar ciertas patologías, como las enfermedades autoinmunes, que tan en auge están. 

Las enfermedades autoinmunes son patologías en las cuales tu sistema inmune ataca a tu propio organismo. Tu sistema inmunitario no es capaz de diferenciar agentes externos que necesitan ser neutralizados de tus células sanas. 

El aumento tan significativo que ha habido estos últimos años en las sociedades modernas de este tipo de patologías, ha sido provocado por la tremenda desconexión que tenemos en respecto a lo que un ser humano debe hacer para mantenerse saludable. 

El cuerpo tiende a la salud, si se le permite. 

Vivir encerrados en casas y trabajos, expuestos a luces artificiales y excesos de radiación, falta de exposición solar, tener vidas sedentarias, mala alimentación, hábitos tóxicos, estrés crónico, falta de contacto con a naturaleza, contaminación, etc., nos lleva a declinar la balanza del organismo hacia la enfermedad. 

Tal cantidad de agentes externos y malos hábitos juntos no permiten al cuerpo realizar correctamente sus funciones y este acaba enfermando. 

Y, en este caso, las enfermedades autoinmunes, suelen tener su origen en toda esta serie de factores. 

Autoinmune Fit and Friends

La buena noticia de todo esto, es que tienes la capacidad de cambiar la mayoría de estos factores y la dieta carnívora puede ser una buena aliada.

Habrá cosas más difíciles de modificar, como el tipo de trabajo (trabajar en ordenador, por ejemplo) o el aire que respiras, pero hay muchas otras en las que si puedes actuar, como la alimentación, el ejercicio físico o exponerte al sol. 

Diferentes grados y tipos de enfermedades autoinmunes

Antes de entrar en la materia de la dieta carnívora vamos a entender por qué es necesario, en ciertos casos, llegar a una dieta carnívora estricta para solucionar la sintomatología de ciertas enfermedades autoinmunes. 

Dentro de las enfermedades autoinmunes podemos encontrar: 

  • Hipotiroidismo Hashimoto
  • Celiaquía 
  • Diabetes tipo 1
  • Artritis reumatoide
  • Esclerosis múltiple
  • Rosácea
  • Asma
  • Lupus
  • Psoriasis
  • Dermatitis seborreica 
  • Vitíligo
  • Anemia perniciosa 
  • Y un largo etc.

Dentro de todas estas enfermedades autoinmunes podemos encontrar algunas muy limitantes como puede ser la esclerosis múltiple y otras mucho menos limitantes como puede ser la rosácea, y dentro de cada una de ellas podemos encontrar diferentes grados de la enfermedad. 

Habrá gente que tenga una rosácea leve que solo le aparece en ciertos momentos de estrés y habrá gente que presente unos cuadros de rosácea muy fuertes y que precise ser mucho más estricta con sus hábitos de vida. 

La estafa de la dieta equilibrada 8

De todas maneras, que tú padezcas una enfermedad autoinmune en un grado bajo, no significa que no pueda empeorar con el tiempo si sigues teniendo los mismos malos hábitos, o incluso que aparezca una nueva. De hecho, las enfermedades autoinmunes no suelen venir solas, y con el paso del tiempo, si no se hace nada para evitarlo, suelen aparecer nuevas y acabas coleccionando varias. 

Una celiaquía no tomada en serio, con el tiempo puede derivar a un Hashimoto o una psoriasis, por ejemplo. 

De hecho, muchas enfermedades autoinmunes, como la rosácea, el asma, la psoriasis o la diabetes tipo 1, pueden tener el origen en una primera enfermedad autoinmune como la celiaquía,  la cual tiene un difícil diagnostico con las pruebas que se suelen realizar. De hecho hay muchas celiaquías no diagnosticadas que acaban trayendo problemas de salud serios a largo plazo. 

Y si te estás preguntado si podría ser que tu enfermedad autoinmune provenga de una celiaquía, déjame decirte, que aunque así no fuera, el gluten es un alimento de obligada eliminación en una enfermedad autoinmune si quieres sanar. No es compatible la ingesta de gluten con la remisión de una autoinmune. 

El factor común que tienen la gran mayoría de enfermedades autoinmunes (por no decir todas) es una mala salud intestinal. Normalmente, hay una inflamación y una hiperpermeabilidad del intestino, y como bien dijo Hipócrates hace ya más de 2000 años, “todas las enfermedades comienzan en el intestino”. 

Una buena salud intestinal es clave para mantener un buen estado de salud. Es imposible gozar de buena salud y vitalidad con un intestino en mal estado. 

¿Y qué provoca que no tenga una salud intestinal óptima? Lo que comentaba al principio, tus hábitos de vida y los agentes externos contaminantes. 

Por lo que tratar de mejorar todo lo que está dentro de tu círculo de influencia, hará que las posibilidades de que desarrolles enfermedades como las patologías autoinmunes o el tan temido cáncer, se reduzcan dramáticamente. 

Vale, entonces, ¿por qué es necesario llegar a una dieta carnívora en ciertos casos?

Como has visto, la salud intestinal está muy relacionada con la aparición de enfermedades, y especialmente las autoinmunes. 

Por lo que ahora vamos a ver, dentro de todo lo que podemos hacer para mejorar nuestra salud intestinal, la parte de la nutrición. Y la dieta carnívora nos puede ayudar aquí.

Dieta carnívora Fit and Friends

Y para ello tenemos que entender que alimentos están dañando nuestro intestino o están boicoteando las posibilidades de recuperación, una vez ha aparecido la enfermedad. 

Ahora entramos en terreno pantanoso, ya que lo que voy a decirte, con la dieta carnívora, probablemente choque de frente con lo que te han explicado desde pequeño o pequeña y lo que siguen recomendando hacer las autoridades sanitarias y muchos profesionales de la salud como médicos o nutricionistas (no todos, por suerte). Te dejo aquí un artículo en el que te explico la estafa de la dieta equilibrada.

Antes de continuar con la dieta carnívora, vamos a hacer un pequeño disclaimer. La intención de este artículo no es entrar en una lucha de ideologías entre veganismo y carnivorismo o similar. 

Vengo a exponer lo que creo que es mejor para la salud del ser humano, independientemente de como piense cada uno. 

Puede que no quieras comer animales por ciertos motivos, está bien, es una decisión personal. 

Ahora bien, permíteme decirte también que es prácticamente imposible revertir una patología autoinmune con una dieta vegana. Y créeme que me gustaría poder decirte: sí, con una dieta vegana te vas a curar. Pero no es el caso. Siendo consciente de ello, depende de ti decidir como abordar el problema. 

Alimentos o comestibles que puede que estén dañando tu salud y quizás no eres consciente de ello

Como te comentaba más arriba, la aparición de estas enfermedades depende de muchos factores aparte del alimentario, pero en este artículo nos centraremos principalmente en la parte dietética. 

Alimentos o comestibles que pueden dañar tu intestino: 

  • El trigo y otros cereales con gluten: el gluten tiene la capacidad de inflamar el intestino y causar hiperpermeabilidad en este. Factor clave para el desarrollo de patologías, sobre todo las autoinmunes. Si quieres aprender más sobre los efectos del gluten te dejo aquí este artículo
  • Cereales en general: aunque no tengan gluten, los cereales en general están cargados de substancias antinutrientes, las cuales evitan la asimilación de ciertos nutrientes como el hierro, el selenio o el magnesio, provocando problemas a largo plazo por el déficit de estos. Es mejor tomarlos con moderación. 
  • La soja y otras legumbres: Igual que los cereales, las legumbres tienen muchos antinutrientes, de hecho más que los cereales, sobre todo la soja o las alubias. Las mejores opciones serían la lenteja, el garbanzo o el azuki y en formato tempeh o germinado. De todas maneras en una autoinmune olvídate de las legumbres. 
  • Lácteos de vaca pasteurizados con betacaseinas A1: la leche y los lácteos pasteurizados de vaca de hoy en día no nos da salud, nos la resta. Si fuera leche fresca ecológica podría aportar beneficios. Pero la típica leche de brick de marcas de dudosa reputación, mejor evitarla. Tiene un efecto inflamatorio sobre el intestino. 
  • El azúcar: ¿a estas alturas tenemos claro que el azúcar es malo, no? El exceso de azúcar en tu dieta va a oxidar y dañar tus células y tu expresión genética, llevándote a padecer enfermedades con mucha mayor facilidad. 
  • Los aceites refinados vegetales y margarinas: uno de los mayores asesinos actuales son los aceites refinados tipo aceite de girasol, colza, maíz, soja, etc. Estos aceites vegetales están cargados de tóxicos y aparte oxidan el organismo a una velocidad tremenda. Evítalos al 100%. ¿El mayor problema?, en el 99% de los restaurantes utilizan este tipo de aceites para cocinar. Si no quieres desarrollar problemas cardiovasculares, cerebrales, o de cualquier otro órgano, antes de lo que crees, si vas a comer fuera a diario, pide platos que no precisen de ser elaborados en una paella o sartén, tipo pescado al horno, ensaladas, etc. Que no tengan que usar estos aceites. Y por supuesto olvídate de los fritos. 
  • Bebidas alcohólicas: uno de los mayores “scams” de nuestra historia, y mira que hay unos cuantos,  es lo que nos han hecho creer en respecto al vino o la cerveza. NO SON SANOS. El alcohol no tiene una “dosis moderada”. La dosis moderada es CERO. El alcohol es una molécula muy tóxica para el organismo. Destruye múltiples tejidos y aumenta las posibilidades de padecer enfermedades de cualquier tipo, y también inflama y maltrata el intestino. La cerveza por cierto es una combinación de gluten, alcohol y cereal hidrolizado (azúcar), una maravilla… No te vas a curar de una enfermedad autoinmune bebiendo cerveza, ya te aviso. 
  • Zumos de fruta, refrescos, etc. Todo este tipo de bebidas no dejan de ser azúcar de colores, tiene los mismos efectos negativos que el azúcar de mesa. Y los edulcorantes artificiales también causan problemas en la salud y también se han de retirar en una patología autoinmune. 

Todo esto que he planteado aquí, son alimentos o comestibles que en realidad no son necesarios para el ser humano. Podemos vivir perfectamente sin consumirlos jamás. De hecho, aunque no padezcas ninguna enfermedad, lo más probable es que tu salud se vea beneficiada al reducir o eliminar estos alimentos. 

En una patología autoinmune hay muchos más alimentos que hay que retirar, almenos en una primera fase, para luego ir comprobando cuales eran los problemáticos. 

Te dejo aquí este artículo en el que te explico que es el protocolo alimentario autoinmune y como realizarlo. Te recomiendo que lo leas antes de seguir con este sobre la dieta carnívora. 

pescado pollo carne

Cuando aplicar la dieta carnívora para tratar una enfermedad autoinmune 

Si ya te has leído el artículo sobre el protocolo autoinmune verás que es una alimentación en la que se excluyen ciertos alimentos para favorecer la reparación intestinal y de la salud y así poder revertir la sintomatología de estas enfermedades.

Ya podemos continuar con la dieta carnívora.

En la gran mayoría de casos con el protocolo autoinmune se obtienen muy buenos resultados. ¿Pero qué pasa si aun así no consigues acabar de mejorar?

Pueden pasar tres cosas: 

  • La primera es que no estés siguiendo el protocolo a rajatabla. Hay que ser muy estricto y no hacer concesiones durante el protocolo si de verdad quieres curarte. 
  • La segunda es que haya algún factor ambiental que se te esté escapando y sea el causante del problema. Habrá que descubrir cuál es y ponerle remedio. Gestión del estrés, contaminación, radiaciones, etc. 
  • La tercera es que probablemente estés en un estadio muy avanzando de la enfermedad y tu intestino esté en muy mal estado. Por lo que el protocolo autoinmune no es suficiente para revertir la sintomatología y haya que ir un paso más allá: la dieta carnívora estricta. 

Antes de seguir con la dieta carnívora estricta vamos a ver porque este tipo de alimentación es adecuada para tratar este tipo de patologías. 

Características de la dieta carnívora estricta

Una dieta carnívora estricta bien planteada dispone al organismo de todos los nutrientes esenciales para gozar de buena salud sin la interferencia de elementos proinflamatorios ni substancias antinutrientes. Eso permite sanar tu intestino y revertir el proceso de la enfermedad. 

La dieta carnívora estricta no es un protocolo que haya que seguir de por vida, se ha de utilizar en ciertos momentos puntuales cuando tu salud lo requiere, como en la remisión de una enfermedad autoinumne muy resistente. 

La dieta carnívora estricta puede de constar de carnes, pescados, mariscos, vísceras, huevos, lácteos de cabra/oveja o algunos específicos de vaca, mantequilla o ghee, manteca, embutidos… y todo siempre de mucha calidad. La diferencia entre una carne de ganadería intensiva mal alimentada y sobremedicada y una carne de ganadería extensiva de pasto es abismal. Aunque sean el mismo animal, lo que te aporta es totalmente diferente. 

Es importantísima la incorporación de vísceras. No se puede llevar una dieta carnívora estricta a largo plazo sin comer vísceras. Estas aportan un aminoácido muy importante (glicina) que es fundamental en la reparación intestinal y para compensar la elevada cantidad de metionina (otro aminoácido) que está más presente en el músculo del animal.

Hígado Fit and Friends

En la dieta carnívora las vísceras han de ser una prioridad. Aparte de esto, la densidad nutricional que tienen el hígado o los riñones, solo es comparable a la del marisco. Una dieta carnívora sin vísceras o marisco tenderá al fracaso. 

El marisco es uno de los alimentos más nutritivos del planeta tierra y con un ratio omega 3-6 perfecto, clave fundamental para revertir hacía bien la salud intestinal. 

Marisco Fit and Friends

Por otro lado, una dieta carnívora es per se una dieta cetogénica, la cual también tiene una serie de beneficios para la salud al utilizar los cuerpos cetónicos como combustible principal, y mantener el azúcar en sangre mucho más estable que con una dieta alta en carbohidratos, cosa fundamental para evitar la sintomatología de una autoinmune.

Si quieres aprender más sobre la dieta cetogénica, te dejo aquí este vídeo en el que te explico todas las claves de esta alimentación (en este caso en versión omnívora).

Con una dita carnívora bien planteada, nuestro cuerpo se deshará del estado de inflamación sistémica y podrá revertir un estadio avanzado de una patología autoinmune. Hay algunas que no son reversibles en cuanto al uso de medicación como la diabetes tipo 1, pero hay otras como la artritis reumatoide o la psoriasis o rosácea, de las cuales, si siempre haces las cosas bien, podrás olvidarte de ellas. 

Ahora bien, si vueles a tus hábitos anteriores reaparecerán, no tengas duda de ello. 

Una vez revertida la sintomatología de la enfermedad autoinmune con la dieta carnívora, el paso lógico sería ir después al protocolo autoinumne, empezando a introducir alimentos vegetales como verduras e ir comprobando cuáles toleras bien y cuáles no, hasta llegar a tu propio equilibrio alimentario. Teniendo en cuenta que, si sufres una patología autoinmune, tu mejor opción será siempre llevar una dieta baja-moderada en hidratos de carbono, con gran prioridad por los alimentos de origen animal. 

Dieta carnívora estricta 

Para hacer bien una dieta carnívora estricta también es importante que nos deshagamos de ciertos dogmas que nos han implantado. Como que la grasa es mala o que las vísceras es mejor no comerlas. 

Precisamente tenemos que hacer todo lo contrario, comer bastante grasa y comer vísceras. 

Esto es de especial importancia, ya que en las vísceras y en la grasa, es donde está la mayor concentración de nutrientes necesarios para gozar de buena salud y revertir el estado patológico. 

Llevar una dieta carnívora o una dieta “normal”, basada en proteínas bajas en grasa y sin comer nunca vísceras, es una muy mala idea, a no ser que quieras enfermar, claro. En ese caso es el camino ideal a seguir. Las partes grasas y las vísceras son las partes más nutritivas del animal.

bol de pescado

Vamos a poner un ejemplo de dieta carnívora estricta: 

  • Desayuno: huevos con bacon.
  • Comida: Costillas de cordero, hígado de cordero y sardinas. 
  • Cena: Berberechos o mejillones, huevos y hamburguesa de ternera. 
  • Todo cocinado con ghee. 

Dirás, ¡qué hambre! ¿Muy poca comida no? 

Espérate, que estás acostumbrado o acostumbrada a comer todo con pan o platos de legumbre o cereal gigantes, y tienes en mente unas cantidades de huevos o carne pequeñas. 

Te voy a poner mi caso de ejemplo. 

Yo no hago dieta carnívora estricta, pero sí que hago algunos días puntuales o algunas comidas puntuales de carnívora estricta. 

Mi dieta es un 80% carnívora actualmente. Como verduras, ensalada, casi a diario, y algo de fruta o tubérculos, aunque en poca cantidad y no todos los días. También uso a veces aceite de oliva o de coco para cocinar. Normalmente mantequilla o ghee. Pero la base es carne, huevos, pescados, mariscos, queso elaborado con leche cruda y vísceras.

Hay algunas comidas o días que los hago 100% carnívoro. 

Si tomamos el ejemplo de arriba, en mi caso de cantidades haría algo así: 

Desayuno: 7-8 huevos con 3-4 lonchas de bacon

Comida: 7-8 costillas de cordero, 150-200g de hígado y 3-4 sardinas. 

Cena: 3 latas de berberechos o mejillones al natural (el aceite de oliva no entra en dieta carnívora estricta), 7-8 huevos y dos hamburguesas de ternera. 

Ahora igual piensas que estoy loco. Ya te he dicho que para aplicar este protocolo deberías dejar a un lado todo lo que te han enseñado en estos años y abrir la mente a nuevas posibilidades. 

Se reduce el estado de inflamación

Con esta dieta carnívora estricta lo que conseguimos principalmente es reducir los niveles de inflamación intestinal y sistémica y con ello mejorar la salud en general. 

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Al reducir la inflamación y eliminar la ingesta de substancias antinutrientes, tenemos la capacidad de asimilar mejor minerales tan importantes como el hierro, el zinc, el selenio o el magnesio, aprovechar mejor las proteínas, estimular la detoxificación del organismo, etc. 

Esto ayuda enormemente a que el cuerpo pueda solucionar el estado patológico en el que se ve inmerso. 

Y no es que la carne, el marisco o el pescado actúen en sí mismos como una medicina, sino que pasas de darle a tu cuerpo alimentos que están evitando que funcione correctamente, a darle alimentos que permiten su óptima y saludable funcionalidad. 

Los procesos de inflamación se regulan, el proceso de detoxificación se activa, la apoptosis celular funciona correctamente, se reducen los niveles de cortisol, se crean la cantidad necesaria de neurotransmisores, se regula el entorno hormonal, etc. 

Entonces, ¿me estás diciendo que la dieta mediterránea tal como la conocemos nos está enfermando? Si y no. Me explico. 

Al final, la aparición de una enfermedad viene condicionada por una serie de factores que en conjunto no permiten el correcto funcionamiento de tu cuerpo y este enferma. Entre esta serie de factores, uno de los más importantes es lo que entra por tu boca los 365 días del año. 

La alimentación es clave en cuanto a salud, y es surrealista la poca importancia que se le da, e incluso la información que dan ciertas autoridades al respecto. He oído a médicos (por suerte no todos) de muchos tipos diferentes, incluso oncólogos, diciendo que lo que se come no es tan importante, que hay que seguir con la vida normal y aplicar ciertos fármacos para solucionar lo que se esté tratando en cuestión, pero que la alimentación no es importante. Esto, desde mi punto de vista, es aberrante. Y si eres médico y piensas así, me sabe mal, no trato de ofenderte, sino de aportar un poco de luz al tema. 

Es increíble que a estas alturas, con todo el conocimiento que tenemos sigamos tratando multitud de enfermedades “crónicas» solo con medicación para tapar los síntomas. No tiene sentido alguno. 

La mayoría de enfermedades modernas vienen causadas por malos hábitos y cambiando estos pueden remitir. La medicina debería ser una herramienta para buscar la salud de los pacientes, no para volverlos unos drogodependientes, que llegamos a los 70 años sin poder levantarnos de una silla sin ayuda y tomando 15 pastillas al día. 

Duras declaraciones lo sé, pero es la realidad que tenemos. 

Y sí, tenemos un gran sistema médico capaz de resolver problemas agudos de manera muy eficiente, pero en cuanto hablamos de patologías crónicas, lamentablemente, estamos muy atrasados aún. 

Y no hace falta decir que hay unos intereses de los lobbies farmacéuticos detrás, no nos vayamos a engañar. A ver si vas a pensar, que en las carreras enseñan que para evitar cardiopatías, hay que dar estatinas a la gente que tenga más de 200 de colesterol, es realmente por nuestro bien. Siendo esto una de las mayores estafas (otra más) de la era moderna. 

No hablemos tampoco de las cremas solares, la tensión arterial y la sal, las harinas en la base de la pirámide, etc. Un no parar de contradicciones que atentan contra nuestra naturaleza.

Pero bueno, sigamos con el tema que nos atañe, que me desvío 😉 

¿Qué problemas tiene esta dieta?

No todo van a ser ventajas en este protocolo alimentario, tiene algunas contras y vamos a verlas ahora. 

  • Dieta difícil de seguir: necesitas comprar de mucha calidad y balancearla bien. Es difícil llevar este tipo de alimentación, ya que cuesta encontrar carne, hígado, huesos, etc., de calidad en todos sitios y aparte tienen un precio muy elevado. 

  • Precio: Como comentaba, tener que comer de calidad (muy importante si el objetivo es revertir una enfermedad) es muy caro. Con lo que una dieta carnívora, probablemente te salga más cara que una dieta omnívora y mucho más cara que una dieta vegana. 

  • Dificultad para seguir fuera de casa: es complicado que puedas seguir una dieta carnívora estricta si vas a restaurantes a comer. Aunque sol pidas una pieza proteica (pescado o carne) suelen usar aceites vegetales de mala calidad para cocinarla. Al final acabarás tirando de marisco al vapor y entrecot a la brasa o a la piedra. Es posible seguir la alimentación carnívora, pero es más difícil fuera de casa. 

  • Aceptación social, “lucha con los demás”: Si ya es difícil comer saludable, o no beber alcohol en sociedad, imagínate llevar una dieta carnívora estricta. Vas a recibir palos por todos lados, ya te aviso. Lo mejor que puedes hacer, ignorar o decir a todo: a vale, gracias lo tendré en cuenta, para no entrar en conflictos. Porque van a juzgarte día si, día también. 

  • Desconocimiento de los profesionales de la salud: si aparte, vas a visitarte a médicos, es probable que te digan que este protocolo alimentario es peligroso, y que no hay que comer así, que hay que comer de todo, etc. No los culpo, forman parte de un sistema corrompido, del que todos formamos parte y a todos nos han convencido de ciertas cosas que no tienen por qué ser reales. Vas a tener que nadar a contracorriente, no te queda otra. 

  • Sostenibilidad a largo plazo: es una dieta muy complicada de llevar a largo plazo. Lo bueno de esto, es que no es necesario que lo hagas. El protocolo de dieta carnívora se aplica el tiempo suficiente para que remita la sintomatología de la enfermedad, luego puedes empezar a introducir poco a poco otros alimentos hasta llegar a tu alimentación ideal. Lo que si vas a tener que asumir es que hay ciertos comestibles que jamás deberías volver a consumir habitualmente si quieres mantener tu enfermedad a raya, como el trigo o la soja. 

Casos de éxito

En todos estos años ayudando a gente a mejorar su salud, he de decir que la cantidad de “remisiones espontáneas” que he visto y vivido con el protocolo alimentario autoinmune y en algunos casos llegando también a aplicar la dieta carnívora es brutal. 

Es realmente efectivo. ¿Cuál es el problema? Muchas personas no están dispuestas a llevarlo a cabo. Al final, el dolor que provoca la enfermedad no es suficientemente fuerte como para compensar el esfuerzo que puede suponer en un primer momento hacer este tipo de cambios. Lo que sucede, es que una vez te armas de valor y lo haces, lo que pasas a experimentar supera con creces cualquier esfuerzo que hayas tenido que hacer. 

He tenido casos de fibromialgia, acné persistente, liquen plano, rosáceas, colones irritables, migrañas crónicas, sinusitis crónicas, neurocealiquias, dermatitis, Hashimotos, dolor y fatiga crónicos, asma, y un sin fin de etc. todos REMITIDOS. Es increíble el poder de sanación que tiene el organismo cuando le permites usar todo su potencial. 

¿Qué es lo que han hecho diferente estas personas a las que no lo han logrado? Cambiar su vida, olvidarse de todo lo que han hecho y han aprendido hasta ahora, y darle un giro de 180º a su estructura de vida. 

Eliminar ciertos alimentos de por vida, dejar hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol, eliminar agentes tóxicos de cremas, maquillajes, productos de limpieza, etc., cambiándolos por productos naturales, aumentar la exposición solar, tener contacto regular con la naturaleza, minimizar el uso de pantallas, tener hobbies que sean activos físicamente, meditar y controlar el estrés, tener un propósito, etc. 

Todo esto te lleva a gozar de un estado de salud y energía que jamás hubieras podido imaginar. 

Se acabó tener que tomar ibuprofenos o paracetamoles de tanto en cuanto porque no puedes aguantar más el dolor. 

Se acabaron las largas noches una tras otra de insomnio que te limita tanto. 

Se terminaron los dolores digestivos que hacen que tengas que tomar antiácidos para calmarlos. 

Se acabaron las diarreas o el estreñimiento. 

Se acabó ponerse enfermo cada dos por tres

Se acabó tener infecciones de orina recurrentes

Se acabaron las reglas dolorosas e incapacitantes

Se acabaron la gran mayoría de los problemas de salud a los que estás acostumbrado o acostumbrada. 

La pregunta es ¿estás dispuesto a ello?, ¿estás dispuesto o dispuesta a cambiar tu vida para siempre con lo que ello conlleva?

Citando de nuevo a Hipócrates: “Antes de curar a alguien, pregúntale si está dispuesto a renunciar a las cosas que le enfermaron”

Y eso no quiere decir que estés 100% libre de cualquier mal, pero tu vida mejorará exponencialmente. 

Hamburguesa fit and friends

E igual pensarás que así es imposible disfrutar de la vida. Pregúntante si acaso tus antepasados no podían disfrutar de su vida por no poder comerse una pizza y beber cerveza mientras veían una serie en Netflix. ¿Estás seguro de que no? Atribuimos la felicidad a lo que nos han educado a pensar que es. Pero te aseguro que cuando cambias tus patrones disfrutas de otras cosas que jamás hubieras pensado. 

La felicidad que se experimenta caminando por la orilla del mar para mí es infinitamente superior a la de ver una película en el sofá de casa. Y disfruto mil veces más de comerme 8 huevos con jamón y queso de oveja que de comerme un bocadillo de nocilla. 

Si me preguntas eso mismo hace 20 años, me estaría comiendo el bocadillo viendo la película. 

Tienes la capacidad de cambiar y de experimentar una nueva vida, solo se vive una vez, y créeme, tras haber vivido un estado patológico brutalmente destructivo, provocado por una neuro-celiaquia no diagnosticada, vale la pena vivirla al 100%, y no como nos han hecho creer. Levántate del sofá, sal ahí afuera, exponte al sol y empieza a vivir, ese es el primer paso para la curación.

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2 Comentarios

  1. Patrick

    Que buen artículo, llevo 3 meses estrictos en carnívoro y mi psoriasis está casi desapareciendo, la rosácea aún sigue persistente, pero tengo fe de que va a mejorar, espero sea pronto, genera ansiedad la espera luego de ver resultados positivos, espero esta info llegue a más personas.

    Responder
    • Toni Pueyo

      ¡Hola Patrick!Muchas gracias por tu comentario. La verdad que la dieta carnívora es una gran opción para revertir procesos autoinmunes al estar casi exenta de antinutrientes y su elevada densidad nutricional.
      Espero que la rosácea termine remitiendo también. Habría que mirar también los niveles de cortisol, que pueden contribuir a mantener la rosácea persistente. Si no lo practicas ya, técnicas de relajación, la meditación, el grounding o los baños en el mar, pueden ayudar a reducir los niveles de estrés, y por ende de cortisol. ¡Un saludo!

      Responder

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